Vente Cinco Tips Para Involucrarte En Las Misiones

a_tips_misionesRealiza un viaje de corto plazo. Infórmate de los viajes misioneros de corto plazo que organizan algunas iglesias, agencias misioneras o institutos misioneros. Hay regionales, nacionales e internacionales. El periodo de tiempo abarca desde un fin de semana hasta 6 meses. No necesitas tener un llamado misionero, pero te servirá para conocer las necesidades, además de darte un panorama más amplio sobre la importancia que deben tener las misiones dentro de la iglesia.

  • Apoya económicamente a un amigo para que realice un viaje de corto plazo. Tal vez tú no puedas desplazarte a otro lugar por varias razones. Pero sí podrías enviar a alguien que este interesado y pueda tener una experiencia de hacer un viaje de misiones.
  • Reúne medicinas, ropa, comida, cobijas, juguetes y dulces para las misiones. Coordínate con tu pastor o encargado de misiones para que llegue a la gente que esta en el campo misionero. Recuerda que todo tiene que estar nuevo o en excelente estado.
  • Lee libros sobre misiones. Existen varios libros que te ayudaran a profundizar más en esta área. Los puedes encontrar con temas muy diversos, tales como las estrategias, guías de intercesión, biografías o sobre algún grupo especial como los musulmanes.
  • Escríbele a un misionero. Para que alguien que esta lejos de su país o de su tierra, es sumamente apreciable el que alguien conocido, originario de su país, o simplemente hermano en la fe, le escriba algunas líneas en donde le manifieste su interés hacia la obra que se esta realizando y sobre todo, interés hacia su persona. Es como una inyección de ánimo o y fuerza.
  • Llámale por teléfono a un misionero. Escuchar la voz de alguien con palabras de apoyo además de una oración, puede ser de mucha bendición para un misionero. Ellos también necesitan de nosotros. Muchas veces nosotros no sabemos las circunstancias que están atravesando y tal vez se sientan solos. Recuerda que tu boca es usada por Dios, para animar y ministrar a otros.
  • Ofrenda a la obra misionera. La mayoría de los misioneros reciben apoyo de la iglesia, aunque algunos tienen trabajos seculares. Las misiones deben ser apoyadas económicamente por la iglesia. Y la iglesia somos todos. Unos serán enviados, pero otros tenemos que enviar.
  • Comprométete económicamente por un periodo de tiempo con un misionero. Además de ofrendar, una aportación constante es de mucha ayuda para una familia misionera. Aunque tú no tengas el llamado misionero, tu compromiso con Dios dará un gran fruto. Mucha gente será bendecida, no solo en lo económico sino en lo espiritual. Recuerda que somos un cuerpo en Cristo.
  • Envíale un regalo a un misionero. A todos nos gustan los regalos, aunque sean muy sencillos. El hecho de que alguien haya pensado en nosotros y se haya tomado el tiempo para hacernos un regalo o comprar algo, puede afectar positivamente a alguien que se encuentre lejos. También pagaras el envió, pero vale la pena. Antes de hacer o comprar algo, piensa en la persona, su edad, sus gustos, sus necesidades. Recuerda que no necesita ser muy costoso.
  • Forma un club para orar por los misioneros que conozcan. No importa la edad que tengas, tu puedes formar un club o grupo que se reúna mensualmente para orar por los misioneros de la iglesia local, así como de todos los demás que quieran incluir. Puedes elaborar un calendario anual con las fechas de reunión y repartirlo entre los que se comprometen a asistir.
  • Ora semanalmente por las necesidades de un misionero en particular. Puedes incluir en tus tiempos de oración personales un día en el que ores por algún misionero o país. Fija un día en particular y anótalo en un calendario que tengas a la vista.
  • Ora para que la iglesia tenga visión misionera. Tristemente una parte de la iglesia no tiene visión misionera. Han olvidado que no es una alternativa para la iglesia, sino que es un mandato. Así que unos tienen que ir a trabajar en el campo y otros tenemos que quedarnos a trabajar en la iglesia local, y nuestro trabajo además será el sostener a los que están en el campo. Ora para que Dios traiga esa convicción al corazón de su iglesia.
  • Ora para que tus líderes tengan visión misionera. El punto anterior y este van de la mano. Si la iglesia no tiene visión misionera, se debe en gran parte a que muchos pastores y líderes no tienen esta visión, o no la han tomado en serio.
  • Ora por los misioneros que trabajan en países en donde son perseguidos los cristianos. Existen muchos países en el mundo, incluyendo algunos estados de nuestro país, en donde los cristianos son perseguidos. En algunos de esos países, es ilegal el ser cristiano y compartir el evangelio. Aun así, muchos siguen el llamado de Dios para ir a aquellos lugares. Ellos necesitan de nuestra oración y apoyo. Algunos de ellos cumplen condenas en la cárcel, simplemente por ser considerados «peligrosos e indeseables» para su gobierno.
  • Elabora un planificador anual de oración de países y etnias no alcanzados. Infórmate acerca de los países que comprenden la ventana 10/40, y de las etnias no alcanzadas de nuestro país. Consigue un calendario planificador, y distribuye en él toda la información que hayas conseguido. Ora para que Dios envié siervos que tengan un corazón para esa gente, así como para que prepare el corazón de los habitantes de aquel lugar y venga sobre ellos convicción de juicio, pecado y justicia.
  • Dramatiza en tu iglesia el testimonio de un misionero. Si tienes el talento para actuar, reúne gente de tu iglesia que también lo tenga, y consigan el testimonio o biografía de algún misionero. Adáptenlo y repartan los papeles. La intención no es entretener a la gente, sino que Dios use su trabajo para hablarle a su iglesia acerca de la necesidad que existe de obreros misioneros. No necesitan gastar grandes cantidades, los cristianos somos ingeniosos y hábiles en muchas cosas.
  • Mantén contacto por correo electrónico con un misionero. Actualmente muchos de los misioneros se mantienen en contacto por correo electrónico, porque es un servicio barato y rápido. Procura revisar tu correo todos los días por si recibes información urgente. Y cuando escribas, recuerda utilizar palabras de ánimo. Escribe acerca de ti, pero no exageres, es mas importante el estar al tanto de lo que te dice la otra persona, y de sus necesidades físicas, espirituales y anímicas. No lo satures de tarjetas electrónicas, muchas veces es limitado el tiempo con el que cuentan los misioneros para revisar sus correos.
  • Asiste a congresos y platicas misioneras. En este tipo de reuniones se recibe información y puedes aclarar tus dudas. Además, podrás conocer a mucha gente que tiene la misma inquietud que tú. Si decides no ser misionero, puedes ser un movilizador de misiones. Un movilizador apoya a misioneros con contactos, ayuda económica, oración entre otras cosas.
  • Toma un curso sobre misiones. Los institutos bíblicos ofrecen cursos sobre misiones, algunos son de corta duración. Conocerás personas que han ido a servir al campo misionero.
  • Con el apoyo de tus líderes, organiza eventos como taquizas, kermeses, o venta de pasteles para enviar lo recaudado a una familia misionera.
  • Infórmate continuamente de noticias acerca de lo último que ocurre en el campo misionero en tu país y en el mundo. Estar bien informado te ayudara a conocer las necesidades del campo misionero, para que puedas orar de manera más específica, y así planear actividades de apoyo para las misiones. Existen páginas electrónicas de agencias de noticias cristianas en donde puedes obtener información reciente.
  • Intercambia información misionera con tus amigos por correo electrónico. La información que obtengas puedes intercambiarla con tus amigos y familiares para crear una red de oración vía e-mail.
  • Ora para que Dios confirme a aquellos que tengan inquietud por el llamado misionero. Es necesario apoyar en oración a aquellos que aun no han recibido confirmación para ir a servir al campo misionero.
  • Pon al servicio de las misiones los talentos que Dios te ha dado. Si tienes algún oficio, profesión o tienes algún comercio, tu puedes apoyar a los misioneros ofreciendo tus servicios y productos de tal manera que ellos puedan recibir precios especiales o incluso, puedas obsequiárselos.
  • Solicita permiso de tu pastor para instalar en tu iglesia un pizarrón con información acerca de misiones (versículos, fotos de familias misioneras, cartas de oración, noticias recientes, información de institutos misioneros, datos interesantes)

La forma no es tan importante como la disposición que tengas para iniciar e involucrarte en el cumplimiento de la “Gran Comisión”.

 

Escrito por Belinda Campos

Este artículo fue publicado por primera vez en la revista Doce2, Edición número 1, marzo del 2003.

Fuente: http://www.idportodoelmundo.com

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