Sigamos Las Huellas De La Expansión De La Fe

a_huellas_fe2El día de hoy existe en el mundo un gran problema con la piratería. La cosa está llegando a ser una seria crisis incluso para la política entre países. Mientras tanto, nosotros los consumidores regulares, tenemos que hacer investigaciones previas a nuestras compras y tomar decisiones para escoger entre artículos piratas u originales. El problema es que existen ciertas cosas en las que la diferencias es casi imperceptible, sin embargo, las grandes compañías y consorcios invierten millones de pesos para convencemos de que debemos comprar sólo lo original. El problema es que la piratería está en todos lados; programas de computadora, zapatos, ropa, relojes etc. Por si fuera poco, esto está invadiendo otras áreas como la moralidad y lo espiritual.


De repente nos topamos con grupos que no sabemos que son exactamente y se nos viene a la mente la idea de “una iglesia pirata”. El problema de fondo es la simulación, la falta de autenticidad. Se puede simular ser bueno, o se puede simular ser muy malo sin serlo. Se puede simular ser intelectual o se puede simular ser muy inocente sin serlo. Bueno, se puede incluso ser muy misionero sin serlo. Como convención podemos hacer muchas cosas para simular que somos misioneros, cuando el mundo sigue esperándonos. Esto nos lleva a una reflexión obligada que nos ayude a encontrar la diferencia entre lo pirata y lo original. Les propongo que nos metamos a la Biblia y busquemos la visión original de la misión de la Iglesia. La misión de la fe cristiana comienza en la eternidad y en el corazón mismo de Dios: Aquello en lo que nos ocupamos con pasión nosotros, no es improvisado, Dios, antes que el mundo fuera ya lo había planeado.
“Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como oro o la plata sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. Cristo, a quien Dios escogió antes de la creación del mundo, se ha manifestado, en estos últimos tiempos en beneficio de ustedes.” 1 Pedro 1:18-20 La misión de la fe cristiana es un plan dirigido por Dios en la humanidad. Dios tiene interés en que participemos con Él en el plan de salvación de todas las “etnias” del mundo. “Puesto que me has obedecido, todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia.” Génesis 22:18. La misión de la fe cristina es un proyecto que derriba barreras. Aún algunos conceptos religiosos pueden oponerse, a la misión y estos deben ser eliminados, “Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.” Marcos 11:17.
Así mismo, a través de toda la Biblia se encuentran las huellas de este proyecto de expansión de fe desarrollado por el Señor Dios Todopoderoso, sin embargo, para acercamos a los principios más pertinentes para nosotros, vayamos al libro de los Hechos y rastreemos las huellas de la expansión de la fe. Hasta el capítulo siete de Hechos todos los cristianos son de origen judío. Sólo hay en la iglesia judíos de raza y prosélitos, o judíos de religión. Todavía a nadie se le ha ocurrido la idea de que hay todo un mundo de gente esperando la predicación del evangelio, La Iglesia está unida, podemos decir que demasiado. En muchos de los cristianos existe la idea de que Cristo regresará muy pronto y que lo único que hay que hacer es estar juntos y esperado, pero ignoran que el Señor tiene planes de expansión para su Iglesia, Es a partir del capítulo ocho que se inicia la exportación del evangelio de Jerusalén hasta los confines de la tierra. Reflexionemos sobre las huellas que deja este proceso de expansión y tratemos de seguir sus pisadas.

 

UN EMPUJÓN OPORTUNO

“Aquel día se desató una gran persecución contra la iglesia en Jerusalén, y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.”Hechos 8:1.

“Los que se habían dispersado predicaban la palabra por dondequiera que iban.” Hechos 8:4Es interesante, pero fue necesaria una persecución para que la Iglesia abandonara la seguridad de su introspección y caminara por las calles del mundo ajeno a ella. Hay quienes se resisten a creer que Dios tuvo algo que ver con aquel suceso; pero, independientemente de ello, la crisis hizo que los cristianos rompieran con su centralismo y se iniciara la expansión del Reino por la predicación del evangelio. ¿Necesitamos una persecución en cada generación para atrevemos a expandir el evangelio?

 

UNA MENTALIDAD ABIERTA

“Felipe bajó a una ciudad de Samaria y les anunciaba al Mesías. Al oír a Felipe y ver las señales milagrosas que realizaba, mucha gente se reunía y todos prestaban atención a su mensaje. De muchos endemoniados los espíritus malignos salían dando alaridos, y un gran número de paralíticos y cojos quedaban sanos y aquella ciudad se llenó de alegría ” Hechos 8:5-8.
¿Por qué los Apóstoles no fueron esparcidos como dice el versículo uno de este capítulo? Algunos piensan que su extraordinario valor les motivó a permanecer en Jerusalén a cualquier costo, pero existe una razón más lógica y posible: tal vez, fueron perseguidos solo los creyentes que venían de la cultura greco romana, judíos que no habían crecido en Judea y que habían venido a las fiestas y se habían quedado a esperar el Reino. Se trataba de judíos de raza helenizados en su cultura, su mentalidad les hacía menos tradicionalistas y posiblemente más abiertos de lo que podían tolerar los líderes religiosos del momento. Tal vez a los apóstoles no les persiguieron porque ellos aún guardaban alguna relación con el judaísmo, asistían a las sinagogas y cumplían con los rituales de la ley. Tal vez esta es la razón por la que el Señor no usó a Pedro ni a ninguno de los apóstoles para predicar por primera vez a un gentil y sin embargo sí usó a un sencillo diácono de la Iglesia. Felipe no era apóstol, ni profeta, ni hijo de profeta; pero su mentalidad abierta, su educación griega le evitaba los prejuicios farisaicos que impedían la expansión en otros casos. Recordemos que Pedro mismo se resistió un poco cuando el Señor le mandó a predicar a un centurión romano. La iglesia necesita liberar su mente, su visión, su tradición, su dinámica y su estrategia antes de poder liberar el poderoso evangelio que hay dentro de ella. Es interesante pero muy a menudo Dios utiliza a los laicos para iniciar estrategias revolucionarias, especialmente cuando los pastores no somos capaces de abandonar la seguridad de la costumbre.

 

UN SALTO TRANSCULTURAL EXTREMO

“Un ángel del Señor le dijo a Felipe: «Ponte en marcha hacia el sur, por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza.» Felipe emprendió el viaje, y resulta que se encontró con un etíope eunuco, alto funcionario encargado de todo el tesoro de la Candace, reina de los etíopes. Éste había ido a Jerusalén para adorar… …y en el viaje de regreso a su país, iba sentado en su carro leyendo el libro del profeta Isaías. El Espíritu le dijo a Felipe: «Acércate y júntate a ese carro.» Felipe se acercó de prisa al carro y, al oír que el hombre leía al profeta Isaías, le preguntó: -¿Acaso entiende usted lo que está leyendo? ¿Y cómo voy a entenderlo contestó– si nadie me lo explica? Así que invitó a Felipe a subir y sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente: «Como oveja, fue llevado al matadero; y como cordero que enmudece ante su trasquilador, ni siquiera abrió su boca.
Lo humillaron y no le hicieron justicia. ¿Quién describirá su descendencia? Porque su vida fue arrancada de la tierra.» – Dígame usted, por favor, ¿de quién habla aquí el profeta, de sí mismo o de algún otro?— le preguntó el eunuco a Felipe. Entonces Felipe, comenzando con ese mismo pasaje de la Escritura, le anunció las buenas nuevas acerca de Jesús. Mientras iban por el camino, llegaron a un lugar donde había agua, y dijo el eunuco: – Mire usted, aquí hay agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? Entonces mandó parar el carro, y ambos bajaron al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó de repente a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, pero siguió alegre su camino. En cuanto a Felipe, apareció en Azoto, y se fue predicando el evangelio en todos los pueblos hasta que llegó a Cesarea.” Hechos 8:26-40.

Si hay un salto extremo es lo que se narra en este pasaje. Se trata de la primera vez que se le predica a un gentil de “hueso colorado”.
Recordemos que los samaritanos eran medio judíos, pero este eunuco etíope es un gentil con todas las agraviantes; es un no judío, es un funcionario de un reino enemigo, es un ciudadano de un país que no forma parte del imperio romano; y por si fuera poco, es una persona mutilada (castrada) que no ha podido integrarse al pueblo de Dios, pese a que ha mostrado un interés heroico. Es probable que aquel gentil había albergado la esperanza de poder integrarse al pueblo santo, estaba impactado por el monoteísmo judío y por la moral tan estricta, pero se había topado con que no se le podía recibir por su condición. Pero ahí estaba un cristiano sin barreras para los seres humanos que le comparte el evangelio. La obra misionera trascultural es un deporte extremo, en virtud de lo difícil que resulta en ocasiones movilizar la visión, la misión y las metas de una comunidad. Pero vale la pena cualquier esfuerzo para lograrlo.

 

UN PRIMER ESFUERZO DE COLABORACIÓN

“En la iglesia de Antioquía eran profetas y maestros Bernabé; Simeón, apodado el Negro; Lucio, de Cirene; Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca; y Saulo. Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: «Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado.» Así que después de ayunar, orar e imponerles las manos, los despidieron. Bernabé y Saulo, enviados por el Espíritu Santo, bajaron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre. Al llegar a Salamina, predicaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan como ayudante.” Hechos 13:1-5

He aquí una obra de arte en la narrativa de la historia de las misiones. La Iglesia tiene una dinámica sencilla: Dios habla y la Iglesia actúa, la Iglesia obedece y Dios actúa. He aquí el primer esfuerzo organizado, dedicado, dirigido, planeado y visionado por la Iglesia. Es verdad que debemos realizar la obra de Dios en forma espontánea y natural, pero también debemos hacer esfuerzos deliberados por cumplir con la voluntad del Señor. Las relaciones intereclesiásticas se justifican más que nada en la colaboración misionera. La anarquía, la actitud localista y el complejo de parroquia no son congruentes con la visión misionera. Si seguimos la pista a este primer esfuerzo organizado notaremos que participaron diferentes iglesias y particulares en la empresa dirigida por el Espíritu Santo. Hay muchas razones para no estar unidos y para no cooperar, pero una muy grande para sí hacerla: la “Gran Comisión” .

 

UNA DECLARACIÓN TEOLÓGICA MISIONERA

“Algunos que habían llegado de Judea a Antioquía se pusieron a enseñar a los hermanos: «A menos que ustedes se circunciden, conforme a la tradición. de Moisés, no pueden ser salvos.» Esto provocó un altercado y un serio debate de Pablo y Bernabé con ellos. Entonces se decidió que, Pablo y Bernabé, y algunos otros creyentes, subieran a Jerusalén para tratar este asunto con los apóstoles y los ancianos. Enviados por la iglesia, al pasar por Fenicia y Samaria contaron cómo se habían convertido los gentiles.
Estas noticias llenaron de alegría a todos los creyentes. Al llegar a Jerusalén, fueron muy bien recibidos tanto por la iglesia como por los apóstoles y los ancianos, a quienes informaron de todo lo que Dios había hecho por medio de ellos. Entonces intervinieron algunos creyentes que pertenecían a la secta de los fariseos y afirmaron: – Es necesario circuncidar a los gentiles y exigirles que obedezcan la ley de Moisés. Los apóstoles y los ancianos se reunieron para examinar este asunto. Después de una larga discusión, Pedro tomó la palabra: – Hermanos, ustedes saben que desde un principio Dios me escogió de entre ustedes para que por mi boca los gentiles oyeran el mensaje del evangelio y creyeran. Dios, que conoce el corazón humano, mostró que los aceptaba dándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. Sin hacer distinción alguna ,entre nosotros y ellos, purificó sus corazones por la fe.
Entonces, ¿por qué tratan ahora de provocar a Dios poniendo sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados hemos podido soportar? ¡No puede ser! Más bien, como ellos, creemos que somos salvos por la gracia de nuestro Señor Jesús. Toda la asamblea guardó silencio para escuchar a Bernabé y a Pablo, que les contaron las señales y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron, Jacobo tomó la palabra y dijo: – Hermanos, escúchenme. Simón nos ha expuesto cómo Dios desde el principio tuvo a bien escoger de entre los gentiles un pueblo para honra de su nombre. Con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito:… »Después de esto volveré y reedificaré la choza caída de David. Reedificaré sus ruinas, y la restauraré,… …para que busque al Señor el resto de la humanidad, todas las naciones que llevan mi nombre. Así dice el Señor, que hace estas cosas conocidas desde tiempos antiguos. »Por lo tanto, yo considero que debemos dejar de ponerles trabas a los gentiles que se convierten a Dios.” Hechos 15:1-19
Siempre hay discusiones, controversias y opiniones encontradas cuando se trata de hacer la voluntad de Dios; pero ¡qué maravilloso!, en esta primera ocasión, la dirección del Espíritu Santo se dejó sentir y la conclusión fue una declaración misionológica extraordinaria: debemos dejar de ponerles trabas a los gentiles que se convierten a Dios. Esto es hacer misión transcultura1: dejar de poner tropiezos a los inconversos. La Iglesia es la agencia del Reino que acerca a los hombres a Dios y no la que les pone barreras, como decía una canción de mis tiempos “¿Quién hizo los muros quien no construyo los puentes?”
Estamos aquí para facilitar que el evangelio llegue a toda criatura y eso incluye realizar todo tipo de acciones misioneras, pero las acciones son consecuencia de los valores y los valores surgen de las creencias; así que, también requerimos fundamentar, renovar o revolucionar nuestras creencias en virtud de la “Gran Comisión” que enfrentamos.

 

UNA TAREA QUE NO TERMINA

“»Por tanto, quiero que sepan que esta salvación de Dios se ha enviado a los gentiles, y ellos sí escucharán.» Durante dos años completos permaneció Pablo en la casa que tenía alquilada, y recibía a todos los que iban a verlo. Y predicaba el reino de Dios y enseñaba acerca del Señor Jesucristo sin impedimento y sin temor alguno.” Hechos 28:2830
En el libro de los Hechos, se cumple paso a paso lo que el Señor había dicho a sus discípulos: “Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra.” Hechos 1:8
Pero, como ya se ha dicho mucho, la dinámica de expansión no ha terminado y esta es la razón por la que este libro no tiene un final formal, porque aún lo estamos escribiendo nosotros. Estamos haciendo historia y la historia de la Iglesia no es otra cosa que la historia de una misión. La salvación misma es la historia de las misiones transculturales y no se ha dejado de escribir, no mientras haya un lugar en el mundo en donde se necesite conocer el maravilloso mensaje de salvación.

 

EL DESAFÍO

Desde el corazón mismo de Dios surge la visión misionera. En el libro inspirado por Él se encuentra la misión, las estrategias y las metas que debemos alcanzar. Nos corresponde sólo obedecer. Si para hacer su voluntad necesitamos dar más, demos más, si hace falta hacer cosas diferentes, hagamos hasta lo imposible; pero sobre todo, si necesitamos creer mejor, creer otras cosas, revolucionar nuestras convicciones, seamos dóciles a la guía de su Santo Espíritu Y cumplamos con la tarea que corresponde a nuestra generación, que la vida no se hizo para ninguna otra cosa.
Escrito por Pastor Gilberto Gutiérrez Lucero

Basado sobre el Libro de los Hechos

Fuente: http://www.idportodoelmundo.com

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