Escala C1-C5

Sus caminos no son nuestros caminos Joshua Massey Las Escrituras demuestran que Dios nunca ha sido totalmente predecible. ¿Quién pudo haber imaginado que destruiría a casi toda la humanidad y luego comenzaría de nuevo con Noé y su familia? ¿Quién pudo haber adivinado que el pacto con Abraham permitiría la práctica de la poligamia? Considera las instrucciones de Dios al pedir a Isaías predicar por tres años desnudo, o cuando le dijo a Ezequiel que cocinara su comida sobre excremento humano (Isaías 20:2-4; Ezequiel 4:12-15). Aunque conozcamos bien las Sagradas Escrituras, no siempre podemos predecir cómo Dios actuará. Los fariseos estudiaban las Escrituras meticulosamente, pero aun así fallaron en reconocer quién era Jesús. Al contemplar la pasión de Dios por atraer las naciones a Jesús, lo único que podemos con? rmar con certeza es que Él actuará en maneras que nunca esperamos. No debemos olvidar que Dios es Dios, y Sus caminos no son nuestros caminos. Por eso Él, a veces, nos asombrará. De hecho, a veces podría parecer que Dios contradice algo que había revelado antes (Hechos 10:13), pero la verdad es que Él nunca se contradice (Números 23:19). Tenemos que reconocer que Dios es Dios, y que lo que hace no siempre encaja bien con nuestro entendimiento limitado. Cuando nos pida predicar sin ropa o cocinar sobre excremento humano lo haremos con cierta incomodidad y perplejidad.

Los caminos impredecibles de Dios entre los musulmanes.

¿Ha actuado Dios recientemente en maneras que nos han sorprendido? ¡Definitivamente que sí! John Travis ha desarrollado una escala que describe seis diferentes tipos de comunidades que son seguidores de Jesús en la actualidad. (John Travis, “The C1 to C6 Spectrum: A Practical Tool for De? ning Six Types of Christ Centered Communities Found in the Muslim Context,” Evangelical Missions Quarterly, October, 1998, pp. 407-408.) Musulmanes que en tiempos atrás sólo conocían a Jesús como un profeta del Islam, ahora han llegado a conocerle como su Señor y Salvador… y en varios contextos. C1 is el típico trasplante de una iglesia de un país a otro país. La nueva iglesia es casi una copia exacta de la iglesia madre, hasta en el idioma hablado en los servicios. C2 es básicamente lo mismo que C1, con la excepción de introducir el idioma de la gente alcanzada en los cultos. C2 no emplea ningún vocabulario religioso de la cultura islámica. Mantienen un vocabulario religioso muy aparte que los distingue de los musulmanes. C3 es muy parecido a C2, pero han incorporado elementos de la cultura local… como el estilo de música y arte, y la manera de vestirse. Hace una distinción muy tajante entre prácticas culturales inofensivas y prácticas islámicas. Las prácticas islámicas son rechazadas rotundamente. Los creyentes en las comunidades C1 – C3 se identifican como cristianos. C4 es parecido a C3, pero han incorporado elementos de la cultura islámica (por ej. orar postrado, tal vez en la dirección de Jerusalén; lavarse antes de orar y tocar la Biblia; abstenerse de comer puerco, consumir alchohol, y tener perros como mascotas en el hogar; usar términos islámicos; vestirse con ropa islámica). Los de C4 no se identifican como cristianos, sino como seguidores de ‘Isa. Sin embargo, la comunidad musulmana no los considera ser musulmanes. C5 tiene mucho en común con los de C4, pero ya se identifican como musulmanes que son seguidores de ‘Isa. Esto es muy parecido al concepto de judíos mesiánicos, o sea, judíos que son seguidores de Jesús. La teología islámica que no es compatible con la Biblia es rechazada. Muchos de los creyentes C5 permanecen dentro de la comunidad musulmana todo el tiempo posible, para ganar a más musulmanes (1 Corintios 9:19-23). Aun así, siendo que no siguen la teología islámica tradicional, muchas veces son expulsados de la comunidad después de algún tiempo. Pero si una comunidad entera pone su fe en Jesús, entonces todos pueden seguir en la mesquita como musulmanes “mesiánicos”. Otros creyentes C5 no pasan mucho tiempo en la mesquita, pero siguen identificándose como musulmanes que son seguidores de ‘Isa. En contraste con los de C4, los de C5 son aceptados en la comunidad musulmana como musulmanes… aunque tal vez los vean como musulmanes un poco raros. La mayoría de los musulmanes nunca han conocido a un musulmán que es un seguidor de Jesús. Tal persona a menudo tiene oportunidades para compartir su fe en Jesucristo con ellos. Hablaremos de C6 más adelante.

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C1-C6 Una progresión sorprendente.

La mayoría de las iglesias en el mundo musulmán hoy en día son de C1 y C2. Eso no es nada sorprendente. Pero las comunidades de C3 a C5 sí representan una progresión sorprendente en cómo Dios está alcanzando a los musulmanes para Cristo. Uso la palabra “progresión” porque las sorpresas no comenzaron con C5, sino con C3. En ese tiempo, los de C3 recibieron mucha oposición de los creyentes C1 y C2 (por ej. Los de C1 y C2 insistieron que ciertos intrumentos musicales eran del diablo y por eso no se podrían usar en una iglesia cristiana.) Aun así, con tiempo, los de C3 fueron aceptados más y más… y eso puso el fundamento para el inicio de C4. Pienso que esta progresión es de Dios (y no sencillamente de experimentos de contextualización). Digo eso porque nadie llega a ser un seguidor de Cristo a menos que Dios lo llame, como Jesús expresa claramente en Juan 6:44. Phil Parshall sin duda fue el pionero de C4 en los 70. Él tuvo que superar mucha oposición de los creyentes C1 a C3. Pero tomó el tiempo necesario y escribió un libro para defender y promover el concepto de C4, New Paths in Muslim Evangelism (Baker Books, 1980). Irónicamente, menos de 20 años después de salir su libro, C4 es probablemente la estrategia más usada por nuevos misioneros a los musulmanes. Pero, ¿quién hubiera predicho hace 20 años que Dios levantaría otro movimiento misionero con una convicción inconmovible que Dios quiere ir más allá de C4? C4 seguramente abrió el paso para C5. Entre ellos la diferencia principal es de identidad. Los del C4 permiten prácticas islámicas que no van en contra de la Biblia… y los de C5 no van más allá de eso. La diferencia está en la identificación del creyente. Los de C5 enfatizan que así como Pablo discutió incansablemente con algunos judíos que los gentiles no tenían que convertirse al judaísmo para seguir a Jesús, de igual manera los musulmanes no tienen que hacerse “cristianos” para seguir a Jesús. Los de C5 son genuinos discípulos de Cristo (Hechos 15:8,11), pero no desean identificarse con lo que es percibido por la lente del Islam como una institución occidental corrupta, llamada “cristianismo”… donde hay homosexuales aun dentro del liderazgo, mujeres en los templos vestidas muy sensualmente, y donde la gente pone las Sagradas Escrituras en el piso junto a sus zapatos sucios. Los de C5 recalcan que Jesús nos envió a hacer discípulos, no solamente convertidos. Si hay musulmanes que han sido llamados por Dios a obedecer Sus mandamientos, a testificar que Jesús es el único mediador entre Dios y el hombre, y que solamente la muerte de Cristo puede pagar la pena del pecado del hombre… ¿Qué importa el nombre que usen para identificarse? Los oponentes de C5 dirán, “Al llamarse musulmanes, están afirmando que están de acuerdo con creencias islámicas que van totalmente en contra de las Escrituras.” Los de C5 responden, “Eso suena igual al argumento de algunos judíos en contra de Pablo, ya que los gentiles eran conocidos como inmundos, incircuncisos, inmorales e idólatras. Seguramente algunos judíos pensaron, “¿Cómo es posible ser gentil y ser un seguidor de Cristo? ¡No son compatibles!” Aun así, encontramos dos veces en el libro de Hechos la frase “creyentes gentiles”… lo cual seguramente molestó a algunos judíos que por cierto eran seguidores fieles de Jesús. Los oponentes de C5 responden que ser gentil y seguidor de Cristo no es nada parecido a quedarse musulmán y ser seguidor de Cristo… ya que ser gentil tiene que ver con etnicidad, no con ser adepto de alguna religión falsa. Los de C5 responden, “Di eso a Pedro. Aunque no hubo una Santa Biblia Gentil, ni un orden de sacerdotes gentiles, Pedro estaba convencido que él sería contaminado al entrar en la casa de un gentil creyente. Entonces, aunque los gentiles no representaban una institución religiosa, ser gentil seguramente llevaba implicaciones religiosas para los judíos que no querían recibirlos en la iglesia sin que se convirtieran al judaismo.”

Trasfondo cristiano o Trasfondo musulmán

Los de C5 ven una gran diferencia entre alguien de trasfondo cristiano tratando de ser C5, y alguien con un trasfondo musulmán asumiendo el papel de un creyente C5. Conozco a un equipo de C5 que no permite que alguien con un trasfondo cristiano se convierta en un musulmán C5… solamente pueden tomar el papel de C4. Si un cristiano comienza a llamarse musulmán, habrá una de dos reacciones de parte de la comunidad musulmana: 1) pensarán que es engañoso, o 2) pensarán que se ha convertido al Islam. Por eso, al hablar de C5, siempre se refiere a personas que vienen de una familia musulmana. Esto es de suma importancia cuando tocamos el tema de prácticas engañosas en utilizar el método C5. Honestidad en la identidad C5

Mientras que los de C1 a C4 insisten que los convertidos tienen que dejar de llamarse musulmanes, los de C5 entienden que identidad no se basa solamente en una posición teológica. Por ejemplo, muchos convertidos C5 se consideran ser más musulmán que cristiano, aunque no están de acuerdo con creencias básicas musulmanas como “la Biblia ha sido corrompido” o que “Jesús no murió en la cruz.” ¿Cómo es posible que se consideren ser musulmanes a pesar de esas diferencias teológicas? Para contestar esa pregunta, tenemos que primero preguntar: “Para esos creyentes C5, ¿quién es un cristiano?” En partes del mundo donde existen números significativos de creyentes C5, los cristianos son mayormente de C1 y C2. Al compararse con ellos, los creyentes de C5 comentan: “No oro como un cristiano porque ellos no se lavan; se sientan en una banca, y tienen los zapatos puestos. Tampoco me visto como cristiano con ropa occidental. Me visto como musulmán. No hablo como cristiano, con todas sus palabras raras para referirse a Dios y a los profetas. Hablo como musulmán. No como puerco ni otras carnes haram. Como comida halal, como un buen musulmán. No tengo un nombre cristiano (como Juan, Tomás, o Pablo). Tengo un nombre musulmán.” Así que los creyentes C5 están siendo totalmente honestos cuando dicen que son musulmanes seguidores de Jesús. C6 indica una fe que no se ha hecho pública

C6 describe bien a una comunidad de creyentes en Cristo, pero no encaja bien con la escala que habla de contextualización e identificación. A través de C1 a C5 hay un desarrollo de acercamiento a la cultura, religión e identidad islámica. Pero todo esto termina con C5, porque en C6 la fe del creyente no es pública. Seguramente los de C6 tienen varias maneras de identificarse a su manera. Al preguntarles cómo mejor alcanzar a sus hermanos musulmanes, contestarán con una variedad de ideas entre la escala C1 a C5.

La reacción cristiana a los diversos métodos utilizados por Dios

Veo dos reacciones principales: 1. Acusar a los de C4 y C5 de transigencia, sincretismo y, hasta herejía. Nunca debemos minimizar la importancia de las procupaciones de posibles peligros. Pero en vez de orar por la protección de los que están en C4 y C5, algunos solamente los juzgan y los critican. Otros murmuran del aparente herejía con otros y llegan al punto de ser chismosos misiológicos. Los murmuradores no lo ven como chisme, sino como alertar a las iglesias para conservar “la buena doctrina.” Aquí no hago referencia a diferencias en las cosas no negociables de la fe. El chisme misiológico ocurre cuando condenamos a otros hermanos de salir de lo bíblico en áreas donde Cristo nos ha dado libertad. La estrategia de Satanás es dividir y conquistar… y es exactamente lo que logra el enemigo cuando algunos misioneros atacan a otros misioneros, acusándolos de haber diluido el mensaje del evangelio para agradar a los musulmanes. Aquéllos están convencidos que Dios no aprueba el C4 ni el C5. Se han olvidado que Dios puede trabajar en maneras no predecibles en Su pasión para alcanzar a las naciones. 2. Acusar a los de C1 a C3 de estorbar la obra de Dios por insistir en un método culturalmente insensible, que extrae brúscamente a los nuevos creyentes de su contexto natural. Es fácil dejar que el orgullo se lleve a los de C5 a pensar que son espiritualmente superiores. Hasta pueden llegar a jactarse que C5 es el método indicado para todos. Pablo ofrece instrucciones muy específicas en cuanto a eso en Romanos14:22… “Lo que creas acerca de estas cosas, guárdalo entre tú y Dios.” Nos hace reflexionar que a lo mejor el consejo en todo ese capítulo podría ser el resultado de lecciones difíciles que Pablo aprendió al enfrentar a los judíos que querían “judaizar” a los gentiles (Gálatas 5:12). Creo que las dos reacciones ya mencionadas no encajan bien con el mandato de Cristo de amar a otros como Él mismo nos ha amado. Ambas reacciones parecen ignorar la enseñanza de Pablo de no juzgar los unos a los otros en cosas secundarias (Romanos 14:4). Quiero sugerir una mejor manera de reaccionar a los diferentes métodos que Dios usa para alcanzar a los musulmanes con el Evangelio. Creo que Pedro y Santiago nos ponen el ejemplo en el Concilio de Jerusalén. 3. Aceptar la diversidad de las maneras que emplea Dios para alcanzar a los musulmanes, orando y deseando bien para los que trabajan con una filosofía de ministerio que es diferente a la nuestra. Las palabras de Santiago, sin duda, han inspirado a todo creyente involucrado en un ministerio que incluye la contextualización: “Es mi juicio, que no debemos dificultar el camino de los gentiles que están acercándose a Dios” (Hechos 15:19). Es que con las acusaciones de sincretismo en un lado, y “dificultando la entrada al reino de los gentiles” en el otro, hay que reconocer que no todos los musulmanes son iguales.

Hay diferentes tipos de Musulmanes

Hay muchos tipos de musulmanes, y cada uno tiene su propia escala de compromiso a los principios islámicos. Muchos países musulmanes contienen todos los diferentes grupos representados en la gráfica en la próxima página. Aun entre los diferentes grupos de la escala, el compromiso del individuo a los principios islámicos puede ser más fuerte que su identidad socio-lingüística. musulmanes nominales: Son musulmanes de nombre solamente. Asisten a la mezquita una o dos veces al año para algunas ocasiones especiales. musulmanes inconformes: Muchas veces son jóvenes que están muy apegados a la cultura occidental y MTV. Piensan que sus líderes son anticuados, viviendo en el pasado, no aprovechando de todo lo que los tiempos modernos ofrecen. musulmanes liberales: Son musulmanes abiertos a nuevas ideas. No son intimidados por los fundamentalistas. Muchas veces son personas muy preparadas académicamente, con muchos recursos económicos. musulmanes conservadores: Son ortodoxos, pero no extremistas. musulmanes fundamentalistas: Representados por grupos como los wahabbí (llamados “los protestantes del Islam”). Están inconformes con el Islam moderno, el cual, según los fundamentalistas, es una mezcla de la enseñanza del Corán con supersticiones, basílicas, tumbas decoradas, adivinación, augurios, y reverencia excesiva hacia Muhammad. musulmanes modernos: Han integrado la fe islámica con la tecnología occidental, y forman parte de una comunidad mundial musulmana. musulmanes místicos: Representados por los sufí y por otras expresiones islámicas místicas. Los fundamentalistas y ultra-conservadores consideran que este tipo de musulmán se ha desviado del camino correcto. musulmanes comunistas: En algunas regiones comunistas, la identidad islámica casi se ha eliminado. musulmanes “arroz”: Algunos tribus pobres en África, India, y la Asia han abrazado el Islam por beneficios económicos y por comodidad. Esta lista de diferentes tipos de musulmanes no es exhaustiva. No importa qué tantos ponemos en una lista, creo que podemos observar tres actitudes principales: 1. Musulmanes desilusionados con el Islam: Los musulmanes en Irán son un buen ejemplo. Muchos observaron lo que Khomeini hizo a su país y dijeron, “Si esto es el Islam, no quiero tener nada que ver con eso.” 2. Musulmanes ambivalentes acerca del Islam: Honestamente no saben mucho acerca del Islam y realmente no les interesa profundizarse más. 3. Musulmanes contentos con el Islam: Están totalmente convencidos que el Islam es el único camino a Dios. Cuando observan a los países “cristianos”, ven el indicio más alto de divorcio, el materialismo y el egoísmo desenfrenados, la inmoralidad y el homosexualismo aprobados y, los colonizadores que explotaron a la gente y los recursos del tercer mundo. Aun cuando son expuestos a la cultura evangélica, muchas veces sienten repugnancia. Les impresiona la persona de Jesucristo, pero han quedado totalmente decepcionados con el cristianismo. Cada una de las tres actitudes mencionadas tiene un rango de intensidad entre bajo contentamiento a muy alto contentamiento. Los de alto contentamiento son los musulmanes muy devotos, los que buscan extender el Islam en todo el mundo. Los de bajo contentamiento son los musulmanes liberales que no les gusta el dogmatismo de muchos líderes islámicos, pero aun así son orgullosos de ser musulmán. La mayoría de los musulmanes comunistas y musulmanes “arroz” se encuentran mayormente en la categoría de ambivalencia. Los musulmanes liberales se encuentran en cualquier punto entre baja ambivalencia y bajo contentamiento.

Diferentes preferencias entre los musulmanes

¿Cuál método en la escala C1 a C5 será más e? caz para alcanzar a los musulmanes que están perfectamente contentos con el Islam? Creo que C5 ofrece grandes esperanzas. C4 es también una opción positiva, pero no es difícil captar que muchos musulmanes preferirían aprender acerca de Jesús de otro musulmán, en vez de alguien que no sea musulmán (C1 a C4). Para un musulmán, la idea de ir a la casa de un cristiano para aprender acerca de cosas espirituales es casí traición. Pero pasar tiempo en la casa de otro musulmán, aunque sea un seguidor de Jesús, sería mucho menos sospechoso para el vecino vigilando lo que pasa en su vecindad… ¡hasta puede interesarse el vecino en venir a ese estudio de la Biblia (Torá, Zabur, e Injil)! Cuando el musulmán llega a casa con literatura acerca de Jesús, es literatura C5. Muchas veces ha sido impreso en el taller de un editorial islámico respetado, no en algún editorial cristiano sospechoso. Así que no es necesario esconder esa literatura bajo la cama. Al contrario, se puede compartirla libremente entre familiares y amigos. Siendo que el creyente C5 fue criado en un hogar musulmán, es muy distinto al extranjero que llega y trata de convencer a todos que es musulmán. El creyente C5 habla como musulmán, trata con respeto los libros sagrados, se lava antes de orar, y come como musulmán. Estos hábitos ayudan al invitado musulmán estar tranquilo a la hora de comer en el hogar del creyente. Las puertas abiertas a un obrero C5 se puede apreciar con el siguiente ejemplo: Un misionero norteamericano oró por seis meses que Dios le guiara a un creyente con trasfondo musulmán, adiestrado en compartir el Injil (el evangelio). Después de encontrar a Rachid en una obra C3, le entrenó en el concepto C5. Juan le envió a alcanzar a musulmanes como un musulmán. ¡En menos de dos años, Rachid había comenzado 10 congregaciones! (Esas congregaciones no se llaman “iglesias.”) ¿Cuál método funcionará mejor con musulmanes desilusionados con el Islam? ¡No será C4 o C5! Esos musulmanes quieren salir del Islam. Son listos y dispuestos a convertirse al cristianismo. Por eso, C1 a C3 serán los métodos más indicados, dependiendo del idioma y cultura que prefieran abrazar. Pregunta a un creyente iraní con un trasfondo musulmán lo que piensa del concepto C4 para alcanzar a los musulmanes… probablemente estará perplejo y preguntará: “¿Por qué alguien querrá hacer eso?” ¿Cuál método sería más eficaz con los musulmanes ambivalentes? No sé. Podría ser algo entre C1 a C5. Veamos a quién levanta Dios para trabajar entre ellos. Oremos que esa obra produzca mucho fruto.

El costo de negar la diversidad de los métodos empleados por Dios

Limitando a Dios en estas opciones daña el progreso del evangelio más allá de solamente herir a los hermanos con acusaciones, desacreditándolos por sus métodos misiológicos y su teología cuestionable. Esta crítica puede crear desconfianza entre misioneros trabajando para alcanzar al mismo pueblo. Los que no confían los unos de los otros, pocas veces oran juntos. Como un cáncer, la desconfianza puede extenderse entre todos del equipo. En vez de dar gracias a Dios por lo que Él está haciendo, evitamos compartir con los que no aprueban nuestro método, para evitar controversias interminables. Conozco a hermanos de C5 que no sienten la libertad de compartir (con los de C3 trabajando entre la misma gente) acerca de cómo Dios está obrando entre grupos de musulmanes. Esos hermanos de C3 han juzgado a los de C5, diciendo que han ido demasiado lejos. No pueden regocijarse que Dios está obrando grandemente, y que creyentes musulmanes están compartiendo las Buenas Nuevas en todas partes. Este tipo de obra contextualizada puede ser arruinada por los hermanos dogmáticos de C3 que andan alertando a todo el mundo de lo que perciben ser herejía y sincretismo. Además, este comportamiento puede poner en riesgo a las familias musulmanas participando en el método C5. Con todo esto, es fácil ver el alto costo de negar la diversidad de los métodos utilizados por Dios para alcanzar a los musulmanes. De hecho, no todos los trabajadores de C3 son tan dogmáticos. Muchos de ellos se han regocijado de los grandes avances entre el movimiento C5. Pero el tiempo y esfuerzo invertidos en no ofender a los hermanos dogmáticos es un reto continuo e incómodo. Conclusión

Cuando escuchas a tu hermano participando en chismes misiológicos, desacreditando a otros hermanos por su metodología, cualquiera que sea entre C1 a C5… detenlo con amor y gentileza. Ayúdale a entender que no todos los musulmanes son iguales. Por eso Dios no ha llamado a todos sus mensajeros a alcanzarlos de la misma manera. Aunque sea muy anticuado o muy atrevido, Dios usará una variedad de métodos para alcanzar a diferentes tipos de musulmanes. ¡Mantente alerta! Si Dios sigue actuando como lo ha hecho en tiempos pasados, Él podrá sorprenderte de vez en cuando. Escucha cuidadosamente las instrucciones de Pablo de no juzgar a tu hermano en cosas dudosas. Al contrario, “regocíjate con los que se regocijan” (Romanos 12:15) y “haz todo lo posible para hacer lo que lleve a la paz y la mutua edificación” (Romanos 14:19). Cuando conoces a obreros que han sido llamados a trabajar en diferentes puntos de la escala C1 a C5, haz todo lo que puedas para animarlos. Ora que Dios los proteja y que los bendiga, reconociendo que Dios los usará para alcanzar a musulmanes que tú no podrás alcanzar… porque Dios no quiere que ninguno perezca (2 Pedro 3:9). Joshua Massey es un seudónimo de un misionero experimentado entre los musulmanes de Asia. Copyright © 1999 Evangelism and Missions Information Service. Este artículo apareció primero en Evangelical Missions Quarterly, abril de 1999. Todos los derechos reservados. El autor habla más sobre este tema en The International Journal of Frontier Missions The International Journal of Frontier Missions T17:1,

http://www.ijfm.org/PDFs_IJFM/17_1_PDFs/Drawing_Muslims.pdf Traducido por www.plsal.org, del autor y de Evangelism and Missions Information Service.

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